¿Necesitamos Software Propietario?

La pregunta debe sonar a necedad, en especial para aquellos que viven de desarrollar software privativo, pero la reflexión al respecto no puede ser sencilla simplemente partiendo del hecho de que no existía una industria de software como tal hace 30 o 40 años, y de hecho podemos ver que la explosión realmente se da al volverse las computadoras un utensilio mas de un porcentaje alto de personas en el mundo.

Desde el punto de vista económico, la industria de software comercial contribuye enormemente en el mercado, simplemente microsoft y apple están entre las compañías más grandes del mundo, compitiendo con cadenas de supermercados, empresas de electrónicos, etc.

La pregunta es: ¿cómo se convirtieron en una parte fundamental de nuestra economía si no tienen mas de 30 años de existir como concepto?

O tal vez podemos darle un enfoque un poco más filosófico: ¿Cómo se convierte en vital un producto que no existe físicamente?

Y todavía podemos aprovechar la ocasión para hacer propaganda subversiva: ¿Debemos respetar la comercialización de ideas y algoritmos?

Volviendo un poco a la historia del reciente desarrollo de la industria de software, podemos identificar unas cuantas etapas y con un poco de ánimo sarcástico las podemos encajonar en un esquema de superfluidad social.

Las computadoras nacieron hace unos 66 años, hace unos 50 años ya eran herramientas académicas de investigación, se podía decir que ya eran un producto comercial, en una etapa en la que todavía se puede observar congruencia comunitaria, el software utilizado en esos tiempos era en gran medida compartido entre las personas y compañías de tal manera que todos pudieran sacar el mayor provecho del hardware a su disposición sin grandes restricciones en el uso de las aplicaciones.

Por ahí de los 70s ya empezó a mostrarse el nacimiento de lo que ahora conocemos como software propietario, los sistemas operativos empezaban a ser más controlados, y de hecho se empezaban a vender. Curiosamente, los altos costos impuestos por las compañías causaron el nacimiento del fenómeno microsoft, que aprovechando la oportunidad empezó a distribuir un sistema operativo mucho más barato y funcional en computadoras caseras, el mercado ideal para algo así.

El “mucho más barato” con demasiada frecuencia significaba cero pesos, la verdad es que de un juego de discos originales se hacían innumerables copias y nadie pagaba realmente por su copia, posiblemente ni el que había conseguido la copia original.

Eso permitió que la popularización de las computadoras personales fuera mucho más rápida, ya que pagando por el bien material, el bien intangible (aplicaciones y SO) ya estaba prácticamente garantizado. Sería una analogía de estudiar, una vez que estoy en la universidad, el conocimiento ya no se cobra extra, ni me limitan la cantidad de conocimiento dependiendo de cuánto pago.

Otro ámbito que funcionaba de la misma manera era el de la música, todo mundo hacía copias de sus discos o casettes y los compartía, de tal manera que solo había que conocer a alguien que conocer a alguien con un original, o una copia de decente calidad para poder tener una propia.

¿Qué pasa por ahí de finales de los 80s, principios de los 90s? Que sorprendentemente hay un cambio de actitud de las compañías, de pronto ya no están dispuestas a seguir permitiendo copias no autorizadas de sus programas, excepto microsoft que seguía prácticamente promoviendo el que se usara su SO, hasta que ya prácticamente el 100% de las PCs usaban windows y entonces si empezó a combatir la “piratería” con fiereza.

Para los dos miles la actitud de las compañías es diferente, ahora tienen tanto dinero como las productoras de cine y le entran a un equipo que se dedica a comprar legisladores en USA y el mundo para no solo perseguir “piratas” sino legislar rayando en lo ridículo el control de internet, obviamente no se les ha permitido total libertad, pero si ha habido afectaciones a los derechos básicos con tal de frenar la dichosa piratería.

Esto significa dos cosas, una que la libertades individuales están por debajo de las corporativas, y segunda que las corporaciones que hace software han ganado tanto dinero que ahora pueden hacer leyes y están cerca de comprar voluntades de paises.

La pregunta es, ¿necesitamos eso? Es algo que no existía prácticamente hace 35 años, y es algo que usa argumentos falsos para intentar ganar todavía más dinero del que ya gana, y de entrada no es ni por mucho honesto en sus actitudes, declaraciones e intenciones. ¿Será un mal necesario como tantos en este mundo?

Me niego a aceptarlo