Si algo parece, usualmente es

Con excepción de las ideas causadas por la paranoia, los celos y enfermedades mentales peores, usualmente nuestras conclusiones empíricas son bastante acertadas.

Hemos aprendido y luego desaprendido cosas valiosas de manera empírica, la medicina tradicional es una de ellas, curiosamente las “drogas naturales” siguen siendo muy populares entre los aficionados a los psicotrópicos…

Pero no es de medicina, ni de tradiciones de lo que quiero escribir hoy, mas bien se trata del tema recurrente en este espacio últimamente: política y sociedad.

La inspiración la tomo de las valiosas declaraciones que hemos tenido por parte de funcionarios públicos, periodistas y gente común y corriente sobre las elecciones, la guerra contra el narco, la libertad de expresión y hasta la autoproclamada abundancia económica de Elba Esther.

Qué tenemos en común en todos esos temas? Una discrepancia enorme entre percepciones. Por un lado está la percepción de muchos que opinan por ejemplo que las pasadas elecciones estuvieron llenas de irregularidades, contrastando con las versiones “oficiales” de que la transparencia ha sido histórica.

Cómo podemos congeniar ambas opiniones sobre una sola realidad? Simplemente decretando una de ellas falsa. Sin embargo, no es trivial determinar de manera dura quién miente, ya que por un lado tenemos la contundencia de la conclusión basada en la observación y por otro la frialdad de la ley que no puede darse el lujo de dar sentencia sin pruebas.

Bueno, pues resulta que la gente vió en el proceso electoral entrega de despensas, un uso masivo de medios de comunicación incluso años antes de iniciar el proceso formal de campaña, vieron tapizados sus caminos diarios de espectaculares y se enteraron del tráfico de influencias en diferentes niveles de las esferas políticas y del poder en general. Por mera percepción una fracción de la población concluye que necesariamente hubo que haber sobrepasado límites de gastos, y algunos se atreven a decir que esa lanita extra muy probablemente vino del narco. No ayuda mucho, o si, el hecho de que hubieran salido a la luz los casos del monexgate y sorianagate, en los que con toda oscuridad se han manejado las investigaciones oficiales incapaces de corroborar ni siquiera las pruebas que tanto partidos polticos como medios de comunicación han entregado.

Ahora la contraparte percepcional, el yang de este ying, el día de esta noche, o de plano la tan necesaria y romántica media naranja en este idilio social. Tenemos a un gobierno pronto a sacar conclusiones, cuando le conviene o cuando quiere. Resulta que todo el aparato oficial se dió a la tarea de validar y dar por hechos los resultados de las elecciones, ni siquiera hubo algun tipo de defensa para la candidata del partido del poder, vamos, la mujer se fue del país de vacaciones inmediatamente, ni ella tenía el más minimo interés en pelear nada, las elecciones fueron legales, transparentes e históricas… El IFE lo confirma. ¿Cómo explican la percepción general? Pues como imaginación prolífica o de plano paranoia colectiva causada por escuchar los discursos monotónicos del Peje. Ninguna prueba ha sido validada en las investigaciones, no pregunte usted bajo qué argumento se han invalidado las que se han hecho del conocimiento público, es asunto de seguridad nacional, o secreto de una investigacin en proceso, o el mucho más elegante “secreto bancario”.

Un relato similar podemos redactar en el tema de la guerra contra el barco, la devaluación del salario mínimo, la objetividad de Televisa, la honestidad de [inserte politico de su preferencia], etc., etc., etc.

Tal parece que la elite política de este país tiene demasiados problemas para desempeñarse de manera tal que no parezca que están robándonos, estafánsonos, haciendo negocios ilícitos, aceptando sobornos o de plano trabajando en la nómina de los grandes capos del narco. Vamos, qué tiene que estar haciendo PEMEX con cuentas bancarias en paraisos fiscales? Es diversificación de inversión y no el proceso de exportación de riquezas ganadas de manera ilícita?

Percepciones, percepciones… Aquí no pasa nada, es pura imaginación de la gente, aquí hay pocas ejecusiones al día, si vieran las atrocidades que se ven en Iraq o Afganistán! Elbita no se hizo rica robando dinero del sindicato, ha sido una excelente inversora, tanto que tiene propiedades que ni ella misma sabía que tenía…

Despertemos de este sueño, veamos la realidad de este país. Usted escoga cuál le gusta 🙂 y si necesita, le podemos mandar una pastilla azul o roja, es a gusto de cada quien.

 

Depresión o Temor?

La actitud actual del pueblo mexicano es sorprendente, principalmente porque por primera vez desde hace décadas hay protestas en contra del poder político como tal, sin embargo hay algo que no puede ignorarse, la cantidad de personas descontentas es extremadamente baja en proporción a la población total; aun así, no es difícil detectar que el descontento real es bastante general.

 

En prácticamente cualquier círculo social en cualquier región del país podemos ver gente descontenta con la clase política en general, de hecho podría asegurar que más del 50% de la población considera que las elecciones son un juego y que los que están en el poder simplemente nos dan atole con el dedo.

 

Lo extraño es que en una población tan al tanto de la situación del país no entre en acción para corregir los problemas. Existen dos formas para mantener a un pueblo oprimido y tranquilo, una es a través del miedo (Cuba es buen ejemplo) o manteniendolo deprimido (México es un buen ejemplo).

 

El gobierno se ha encargado de dejar pruebas visibles de que no podemos protestar demasiado sin ser reprimidos con la fuerza, no solo vemos centenas de granaderos listos para intimidar, y de hecho en muchos casos provocando a la población, sino que en este sexenio hemos tenido que acostumbrarnos todavía más al acoso de las fuerzas armadas y de la policia en general gracias a la “guerra contra el narco”. En estos días es común ver por cualquier lado pasar caravanas de policías (en todas sus denominaciones) e incluso de soldados y marinos, y ahora ya no cargan sus armas proteccionistamente, ahora las tienen todo el tiempo apuntando hacia enfrente, como si de verdad hubiera tantos ataques como para que tengan que estar listos para empezar la batalla en cualquier momento.

 

Todo esto genera cierto temor en la población, es obvio que una buena parte de ella no va a sentirse cómoda haciendo algun acto de protesta evidente cuando ve que los encargados de protegernos ya nos ven como si fueramos sus enemigos antes de que hagamos hecho nada.

 

Pero todo esto no es suficiente para explicar el nivel de pasividad que el país demuestra, necesariamente tenemos que estar muy deprimidos para aceptar todo lo que sucede y que no parece tener fin.

 

El país está deprimido, no el país en si, su gente, hay demasiada gente que no tiene esperanza de mejora, aún los que no están en extrema pobreza muestran señas de que no tienen ningun interés, es perfectamente explicable por ejemplo que los campecinos vendan su voto fácilmente, a final de cuentas siempre lo han hecho y sobre todo han vivido las pruebas de que les conviene “seguir la linea” que les marcan, el PRI ha demostrado que puede dejarlos en total abandono si así lo decide, y en esas condiciones es mejor llevar la fiesta tranquilos. Pero qué sucede con la gente que no tiene tanto problema para sobrevivir ? por qué tenemos a todo el norte del país en pleno apoyo, o al menos no protestando mucho, del gobierno PRIista y PANista cuando han demostrado claramente que la mayoría de los gobernadores están metidos con el narco hasta las manitas ?

 

Mi única explicación es que están deprimidos, no tienen ganas de nada y no creen que nada pueda cambiar con lo que está dentro de sus capacidades de acción.

 

A los que vemos protestando en las calles son en su gran mayoría estudiantes universitarios y académicos, vamos, el movimiento #yosoy132 nació en una de las escuelas más fresas del país, cómo es posible que ellos sean los que están suficientemente descontentos ? ellos comen todos los días, y varias veces al día ! muchos de ellos en McDonald’s o Burger King, toman café en starbucks y el que más pobretón es al menos tiene una laptop.

 

Y por qué ese tipo de personas se atreve a manifestarse ? pues precisamente porque ellos no están deprimidos, ellos no son tan pobres como para no tener qué comer, y sobre todo, no los han convencido de que nada de lo que hagan vale.

 

Pero no solo los pobres están deprimidos, una buena fracción de la clase media está perfectamente de acuerdo en perpetuar el neoliberalisimo instituido, y no es porque crean que es lo mejor, simplemente están demasiado deprimidos para aceptar que hay mejores posibilidades.

 

En síntesis, vivimos en un país deprimido, la gente ve a personajes exitosos y guapos en la tele, pero en la vida real todos son feos y corruptos.